BIOSEGURIDAD
La BIOSEGURIDAD, se define
como el conjunto de medidas preventivas, destinadas a mantener el control de
factores de riesgo laborales procedentes de agentes biológicos, físicos o
químicos, logrando la prevención de impactos nocivos, asegurando que el desarrollo
o producto final de dichos procedimientos no atenten contra la salud y
seguridad de trabajadores de la salud, pacientes, visitantes y el medio
ambiente.
Las Instituciones del sector
salud, por tanto, requieren del establecimiento y cumplimiento de un PROGRAMA
DE BIOSEGURIDAD, como parte fundamental de su organización y política de
funcionamiento. El cual debe involucrar objetivos y normas definidos que logren
un ambiente de trabajo ordenado, seguro y que conduzca simultáneamente a
mejorar la calidad, reducir los sobrecostos y alcanzar los óptimos niveles de
funcionalidad confiable en estas áreas.
1.1.
SISTEMA
DE PRECAUCIONES UNIVERSALES.
Este sistema fué establecido
por el Centro de Control de Enfermedades (C.D.C) de Atlanta, en 1987, a través
de un grupo de expertos quienes desarrollaron guías para prevenir la transmisión
y control de la infección por VIH y otros patógenos provenientes de la sangre hacia
los trabajadores de la salud y sus pacientes. En el cual se recomendó que todas
las Instituciones de Salud adoptaran una política de control de la infección,
que denominaron “Precauciones Universales”.
Se entienden como Precauciones
Universales al conjunto de técnicas y procedimientos destinados a proteger al
personal que conforma el equipo de salud de la posible infección con ciertos
agentes, principalmente Virus de la Inmunodeficiencia Humana, Virus de la Hepatitis
B, Virus de la Hepatitis C, entre otros, durante las actividades de atención a pacientes
o durante el trabajo con sus fluidos o tejidos corporales.
Las precauciones universales
parten del siguiente principio:
“Todos los pacientes y sus
fluidos corporales independientemente del diagnóstico de ingreso o motivo por
el cual haya entrado al hospital o clínica, deberán ser considerados como
potencialmente infectantes y se debe tomar las precauciones necesarias para prevenir
que ocurra transmisión.”
Es así que el trabajador de la salud debe asumir que cualquier paciente puede estar infectado por algún agente transmisible por sangre y que por tanto, debe protegerse con los medios adecuados.
Es así que el trabajador de la salud debe asumir que cualquier paciente puede estar infectado por algún agente transmisible por sangre y que por tanto, debe protegerse con los medios adecuados.

Comentarios
Publicar un comentario